Recuerdos de un Discipulo

Sesion 15

Cuentapropistas

Sudor y desesperacion le corria por la espalda a Shauden mientras corria rampa arriba alejandose de los necrofagos venenosos que ya se habian liberado de la telaraña colocada por Sylvanas.
Aiwendil observo que Szaren tenia entre sus manos un trozo de papel arrugado, algo que no podia dejar pasar sabiendo que el viejo mago poseia gran poder y conocimientos; lo arranco de su, aun tibia, mano y salio huyendo de los necrofagos pared arriba ayudado por sus botas magicas.
Grimik observaba, con temor, como todo sucedia sin animarse a disparar por miedo a herir a alguno de sus salvadores, mientras tanto Selene llamaba a gritos a Rufilos, totalmente absorto en sus pensamientos, dolido por la muerte de su compañero Balrog y la caida de su amigo y lider Szaren, no salia de su congoja.
Shauden seguia acercandose al paladin con el objetivo de escaper de los necrofagos, cinco de ellos ya podian moverse libremente y lo miraban con ansias, Dhuck, sabiendo que el druida se encontraba aun un poco debil y sin fuerzas despues de sus reiterados golpes y caidas, apunto la vara sanadora hacia el solo par aver como las mejillas del joven elfo volvian a enrojecerse un poco; para despues corer detras de las faldas de Balarian solo por si acaso aquellos necrofagos podian verlo y volver a hendir sus garras en su debil cuero gnomo.
La nube de oscuridad se desvanecio, y dentro de ella Borok, el mas cercano, pudo observer como los clerigos y el mago, tomados de la mano, entonaban canticos oscuros y una luz destellante cubria todo su espacio hasta no déjà rnada mas que un par de pergaminos tirados en el suelo, lo habian dejado con hambre de sangre y habian desaparecido, algun tipo de transportacion se habia llevado las cabezas que el guerrero queria para su coleccion, y su colera no se hizo esperar.
En un grito, y al prestart atencion al tumulto que habia detras, giro sobre sus pies y se coloco detras de Balarian para cargar sobre el enemigo sin percatarse que eran de la misma calaan que horas antes lo habian emboscado junto a los toneless de vino rancio; un sudor frio corrio por la mano del barbaro y se detuvo en seco, el miedo no es algo comun en gente de su tipo pero tampoco estan excentos cuando la amenaza es grande y tristemente conocida.
A un grito Heine Kenenen, Dhuck y Grimik soltaron sus flechas sobre el primer no muerto en aparecer y, junto a un potente rayo dirigido por Aiwendil Sulimo desde un costado, pudieron ver como la cabeza explotaba y el saco de huesos que era su cuerpo caida desplomado al piso, mas no tuvieron suerte con los otros cuatro que inmediatamente se abalanzaron sobre el paladin.
Balarian los tenia encima y defendia su cuello y el de sus compañeros soportando el embate de las garras detras de su magnifico escudo hasta que, un nivel mas arriba, Selene logro observar al maligno grupo en toda su extension y con un rezo potente, y un grito de gloria, apunto sus manos y su mirada hacia los necrofagos, de sus cuencas y uñas salieron disparados rayos azulceleste que llenaron el aire con el olor del oxigeno puro y cubrieron a todos. Al instante los negrofagos quedaron hechos polvo en el suelo del salon.
No habia mas enemigos a la vista y todo parecia estar tranquilo, el silencio cubrio la estancia como la calma luego de la tormenta. Decidieron pues tomar sus pertenencias y muertos, dirigirse a un lugar mas reparado y lamer sus heridas en silencio mientras recuperaban el aire despues de una jornada plagada de problemas.
Asi Borok tomo el cuerpo de Szaren y se dirigio a la pequeña sala donde se encontraba el mecanismo de cadena que cerraba el porton a la sala de la fuente, alli lo acicalaron y, luego de una breve revision de pertenencias realizada por Aiwendil Sulimo, Selene lanzo un par de hechizos que permitirian mantener el cuerpo fisico del mago en buen estado hasta que pudieran volver y, si acaso la suerte lo permitia, traerlo a la vida nuevamente.
Dhuck se dedico a curar a sus compañeros por medio de pociones y hechizos aprendidos en el camino de la vida para luego sentarse a descansar junto a Grimik, preguntandole acerca de su derrotero desde su hogar hasta ese lugar, los caminos que habia tomado, como se repartian o habian construido los tuneles que mas adelante se abrian, todo con el fin de estar preparados ante las fatidicas circunstancias que pudieran ocurrir. Una charla llevo a otra y se encontraron compartiendo historias de vida, la niñez del enano en su hogar natal, su tribu y los heroes caidos en la dominacion del mago tenebroso, aquel que los habia traido hasta alli, la sangre de Grimik bullia cada vez que pronunciaba su nombre y en su propia lengua lanzaba maldiciones y clamores de esperanza para encontrar a su familia.
Selene tomo la mano de Balarian y le pidio su ayuda para revisar el tunnel que se abria en la planta baja de la rampa en espiral, aquel hueco oscuro desde donde penetraron los necrofagos, y alli fueron, ambos, uno junto al otro, utilizando las habilidades otorgadas por sus dioses para detector sucesos o entes dedicados al mal, algunos metros recorrieron y volvieron sobre sus pasos para luego interrumpir el paso utilizando escombros y maderos, al menos para que sirvieran de alerta en caso dde un Nuevo ataque.
Mientras tanto Aiwendil Sulimo leia en voz alta, a aquellos que se encontraban presentes, las palabras escritas en el trozo de papel que le habia arrebatado al cuerpo de Szaren.
En ese papel estaba escrita una carta dirigida a Szaren desde la ciudad de Angluna, enviada desde un misterioso grupo llamado “Los Magnanimos”; alli se describia el infortunio en la fama del viejo mago y la oportunidad de recuperar su nombre y honor en dicha Ciudad y en sus claustros por medio del desarrollo de esa aventura, revisar la Fortaleza en la Montaña de Deoterpius y hallar alli una de las miticas Estatuillas de Obsidiana de la Diosa del Caos Lolth, de la mano del grupo de aventureros recientemente contratados y, de alli, devolver la estatuilla a la sociedad secreta.
Secretos dentro de secretos, se le escucho murmurar a Aiwendil para luego guarder la carta en su moral esperando poder tener, a fin de cuentas, algun redito economico de todas esas penurias.
Grimik escuchaba con atencion, fue asi que, cuando Dhuck le pregunto acerca de esas palabras, poco pudo decir de sus generalidades pero si pudo identificar que, en un laboratorio secreto, siguiendo por el tunnel, y no muy lejos de alli, habia escuchado acerca de un laboratorio, donde se almacenaban antiguas obras de arte y escultura, un laboratorio de hechos y cosas aberrantes dirigido por el mago que dirigio la tortura y el encadenamiento de su pueblo, escupio al piso y con un amargo sabor de boca cerro sus labios al tema.
A pesar del consuelo de Heine, de la devosion en el entierro de Balrog, Rufilos quedo sin habla. Sin prestart atencion a lo que sucedia a su alrededor tomo sus artefactos y comenzo a caminar nuevamente por el tunel por el que habian ingresado, siguio y siguio en silencio hasta perderse dentro de la negrura; sin fortuna ni intencion de salir de alli con vida.

Luego de varias horas de merecido descanso el grupo, levantao sus cargas, armas y pesados cuerpos y comenzaron nuevamente a bajar la rampa, entrando al tunnel en plena oscuridad hasta que, frente a ellos el gnomo conjuro un pequeño juego de luces, suficientes como para conocer hacia donde se dirigian.
Los sentidos de todos estaban alertas, Shauden y Heine lideraban el camino junto con Balarian y Selene detras, todos observando la cueva, sus grietas y bordes en busca de trampas.
Asi llegaron a un espacio reducido de ocho lados con puertas a ambos lados y otra mas de frente, Shauden penetro en el salon y nada ocurrio, miro arriba y unas placas metalicas alternaban con la fria roca, pero no habia alli trampas evidentes o un peligro que Balarian pudiera presenter; probo abrir las puertas y nada sucedio, pidio ayuda a sus compañeros y fue Borok y su constante impaciencia el que dio un paso adelante, sostuvo su hacha con fuerza y con un par de certeros golpes la puerta exploto frente a el al tiempo que, unas guias se abrieron en las placas metalicas del techo se abrieron y de alli salieron disparados varios virotes apuntados hacia Borok, Balarian y Shauden.
El ruido de golpes habia alertado a la guardia, cuatro salones ubicados en el techo con un espacio angosto para disparar, y ser impactado, daban lugar a varios guerreros enanos grises para asegurar el salon; lanzaron varios virotes que solo rozaron a los compañeros, y los obligaron a cruzar aquel umbral recientemente abierto por Borok.
Aiwendil fue el primero, y hallo justo al traspasar, una pequeña horda de mas necrofagos dirigidos por uno de los huidizos clerigos, y un grupo de guerreros enanos fuertemente armados; un grito de furia resono en el cuarto y los necrofagos se abalanzaron sobre Balarian que, con toda su paz interior y fe rechazo a los nomuertos con una explosion de luz, solo polvo quedo sobrevolando delante del clerigo que, con cara de sorpresa y terror, activo su habilidad natural y desaparecio de la vista dejando solo al grupo de enanos guerreros a su suerte.
Shauden quedo alejado, del otro lado del octogono, tomo parte de su energia interior y proclamo a sus dioses la necesidad de proteccion, convoco sus famosas bolas de fuego y la dirigio directamente hacia uno de las esquinas. Selene ingreso al octogono y sumo al ataque se Shauden convocando con su mente armas magicas que combatiesen a la altura que ellos mismos no llegaban; gritos de dolor y alerta salian y desde ese momento no salieron mas virotes de alli.
Desde el tunel, y luego de protegerse dentro de un manto de invisibilidad, comenzo a silbar una oda a la fortuna, la gloria y la proteccion, infundiendo a sus compañeros del valor que precisaban para sobrellevar la complicada situacion.
Selene llamo a la oscuridad que la rodeaba desde el piso comenzo a subir una niebla que, de pronto tapo a todo el mundo a su alrededor de la vista de las peligrosas ballestas, pero tambien a Balarian y Heine Kenenen que se encontraban cruzando la puerta, provocando el desconcierto de los guerreros enanos. En su desesperacion y, creyendo la oportunidad de combate perdida, todos cargaron hacia la niebla, el mas pequeño recibio el primer dardo de Heine, que se clavo en el escudo justo antes de que el enano llegara frente a Heine y revoleara un mazaso impactando directamente en el pecho del desdichado elfo. A su vez, otro enano, de una barba mas tupida lo escoltaba y tropezo tambien con Heine, que cayo al piso luego de la segunda embestida.
Balarian empujo a su compañero cubriendolo con su cuerpo mientras Heine se arrastraba hacia afuera y Borok rodeaba al combate para blandir su espada a derecha izquierda, primero sobre el enano de barba y luego sobre un tercero de rostro crudo y torcido.
Fuera del cuarto, caian los virotes que cruzaban el salon pasando cerca de Selene, Shauden y Heine, ya alejado del combate y recuperandose. El peligro no habia pasado, solo la niebla los salvaba de la lluvia de virotes, mientras el resto de la partida que habia quedado en el tunnel; Duhck se acerco a Heine para ayudarlo a recuperarse, Aiwendil disparo un rayo hacia adentro para terminar con la vida del enano de rostro torcido al tiempo que Balarian y Borok eliminaban a sus compañeros.
Pero todos, enfrascados en su combate personal, perdio de vista al clerigo gris que, abriendo una puerta oculta al fonde del cuarto y llamando a gritos lanzo una terrible bola de fuego que exploto justo al ingresar en la niebla, disipandola y prendiendo fuego a casi todos los compañeros.
Borok continuaba sediento de sangre, pero sabia que en la seguridad del grupo radicaba el exito, paso por encima de los cadavers de los enanos hacia la puerta y, con un fuerte golpe, la cerro y se apoyo en ella, al menos tendrian algunos segundos de calma para ingresar y salir del peligro que representaba el octogono.

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Dhuck

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